Proyecto ecología: La vuelta al mundo en 80 días

Seguimos ayudando a nuestros alumnos a reflexionar sobre la situación en la que se encuentra el planeta y a las consecuencias que, si no hacemos nada, esta situación podría acarrear.

El proyecto está pensado para realizarse en cualquiera de estas asignaturas:

  • Tutoría.
  • Valores éticos.
  • Ética y ciudadanía.

La idea es, partiendo de la novela de Julio Verne “La vuelta al mundo en 80 días” (en mi caso aprovecharé que se va a representar en el teatro, pero puede trabajarse igualmente bien leyendo la novela, bien viendo la película), llevar a cabo una investigación gamificada que nos permita analizar cómo ha cambiado el mundo desde el día que Phineas Fogg realizó su viaje. Para ello usaremos la plataforma Classcraft. En caso de no utilizar en nuestras clases esta plataforma podéis imprimir el pdf y dárselo en un sobre a vuestros alumnos, o ir dejándoles cada día la parte de la misión que corresponde.

Hay que tener en cuenta que algunas de las ciudades que aparecen en la obra padecen actualmente de una gran contaminación del aire, el suelo y el agua, por no hablar de otros problemas como la desaparición de especies autóctonas. Que los alumnos comparen cómo era la ciudad hace 150 años y cómo es ahora les ayudará a pensar en cómo estará el mundo dentro de 100 años si no comenzamos a cuidarlo.

La última parte de la actividad, consistente en buscar soluciones, pretende pasar de la reflexión y la concienciación a la acción y la implicación de los alumnos y alumnas en un mundo mejor.

Conócete a ti mismo

Han pasado siglos pero el consejo griego “Conócete a ti mismo”, del que tenemos constancia histórica desde que quedó grabada la inscripción en el Oráculo de Delfos, jamás ha dejado de tener vigencia.

El proceso de conocerse a uno mismo lleva al individuo a  ser consciente de sus capacidades, destrezas, habilidades, virtudes, y también de sus limitaciones y defectos. Desde este conocimiento pueden por tanto los adolescentes comenzar a construir su proyecto de vida y a enfocar su futuro, un futuro que, partiendo del conocimiento de uno mismo, podrá ser elegido conscientemente y no se convertirá en una casualidad que les sucede sin haberse dado cuenta de cómo han llegado hasta allí.

De conocernos a nosotros mismos depende no solo nuestro futuro, sino nuestro presente, pues en esta autopercepción radica el sabernos capitanes del barco de nuestra vida, entendiendo los problemas que nos surgen en el día a día y sabiendo cuál es la mejor solución para ellos.

Por ello, en la asignatura de 2º ESO “Educación para la ciudadanía y los derechos humanos” hemos jugado al juego Ikonikus. Un juego que permite a los alumnos de 13 años tomar conciencia de sí mismos y de sus sentimientos así como de los compañeros y potenciar su empatía.

Este juego se ha realizado como actividad final del tema “Yo, persona” y busca que, partiendo del individuo, se llegue a la conclusión de que entender a los demás, es base imprescindible para construir una sociedad más humana en la que exista un respeto basado en el conocimiento y la comprensión de los demás.

Estoy deseando encontrar más juegos como este para poder llevarlos a las aulas pues, realmente, si buscamos una sociedad tolerante, respetuosa y formada por buenas personas, es fundamental que estas sean capaces de ver a los demás como iguales y desarrollen la empatía lo máximo posible.